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La Plaza de La Cebada es el emblemático punto de encuentro de uno de los barrios más bohemios de la capital, el de La Latina. Sin embargo, muchos madrileños desconocen la rica historia de esta característica plaza.

De la Puerta de Toledo al barrio de La Latina

A principios del siglo XVI, se creó esta plaza, que se convertiría en el lugar para mercadear con verduras, cereales y tocino.

Se cree que el nombre de La Plaza de la Cebada se debe a que en ella se separaba la cebada destinada a los caballos del rey de la de los regimientos de Caballería, proveniente de las cercanías de la provincia.

La Puerta de Toledo en el barrio de La Latina es una de las 4 puertas monumentales que conserva Madrid. A través de ella entraban toneladas de productos para abastecer los tenderetes de la plaza.

La precursora de la Pradera de San Isidro

En el siglo XVII esta zona se acondicionó como un jardín en el que se celebraban los festejos en honor a San Isidro, aunque no exclusivamente, pues también se celebraban otros festejos de la ciudad.

La Feria de Madrid en la Plaza de la Cebada de Manuel de la Cruz Vázquez

Por la plaza de la cebada han pasado varias fuentes, de las que destacaremos 2 que tuvieron la mala suerte de ser demolidas. Una de ellas fue la construida en 1694 y llamada Fuente de la Abundancia, de la que solo quedan dibujos en la Biblioteca Nacional de España, ya que fue demolida en 1840.

Fuente de la Abundancia

Otra fue la Fuente de Endimión, que más tarde se trasladaría a Lavapiés y ahora está en el Museo de Historia.

Fuente de Endimión

Las etapas más macabras de la plaza

Los historiadores coinciden en que durante la Edad Media, la Inquisición torturó y quemó a cientos de personas inocentes, acusadas de herejía, en esta plaza. Fueron los años más oscuros de su memoria, pero no los únicos.

Y es que mucho más tarde, en el siglo XVIII, la Plaza Mayor era el sitio de ejecuciones públicas, pero un repentino y devastador incendio ocurrido en 1790 entre el Arco de Cuchilleros y el Arco de Toledo, obligó a desplazar esta macabra actividad a la Plaza de La Cebada.

Aquí murió ahorcado el general Riego en 1823 tras la restauración del absolutismo que puso fin al Trienio Liberal. Este militar y político liberal español dio nombre al himno decimonónico conocido como himno de Riego, adoptado por los liberales durante la monarquía constitucional y, más tarde, por los republicanos españoles.

Y llegó el Mercado

Antes de la construcción del Mercado, la plaza se extendía por toda la superficie de este. Pero a mediados del siglo XIX se construye el Mercado de la Cebada, de 6000 metros cuadrados. En su origen, estaba construido con estructuras modernas de hierro y cristal. Fue inaugurado el día 11 de Junio de 1875 por el Rey Alfonso XII.

Mercado de La Cebada

Sin embargo, en 1956 se derrumbó este edificio por algunos fallos de seguridad en su estructura, para volver a construirlo en su aspecto actual, inaugurado en 1962.

Este mercado es el que hace que la plaza tenga una forma tan irregular y peculiar, más bien parecida al ensanchamiento de la calle que a una plaza.

A día de hoy se plantea la reforma de este mercado para aprovechar mejor el espacio. Desde fuera, este mercado aporta una personalidad única a la Plaza de la Cebada, por su forma llamativa y sus coloridas cubiertas.

De Hospital a Teatro

En la misma plaza encontramos el Teatro de La Latina. Pero pocos saben que ocupando este mismo espacio, en 1499 se situaba el Hospital de la Concepción (también conocido como Hospital de La Latina), activo hasta 1899. Su portada gótico mudéjar aún se conserva en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid.

Hospital de la Concepción

Fue a principios del siglo pasado cuando se construyó el actual Teatro de la Latina, primero como sala de cine. Pronto se transformaría en teatro para acoger grandes artistas españoles. En 1983 fue adquirido por la vedette Lina Morgan. Se convirtió en uno de los escenarios más importantes para la representación de comedia y revista en la historia del teatro de España a lo largo de siglo XX.

Es precisamente al lado de este teatro donde Grupo ARYS ha puesto su granito de arena para la conservación del patrimonio histórico de esta plaza, mediante la conservación y rehabilitación de un edificio de 14 viviendas, que ha sido testigo de muchos de los acontecimientos vividos en esta plaza. La rehabilitación se llevó a cabo respetando la fachada del edificio y elementos interiores como su escalera de madera.

Edificio rehabilitado por Grupo ARYS

En este artículo tan solo hemos querido dar una pincelada de la riquísima e inabarcable historia de esta plaza, que a día de hoy sigue siendo un gran punto de encuentro para los madrileños, que disfrutan de su ambiente alternativo en sus restaurantes, cafeterías, comercios, o simplemente recorriéndola a pie.