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Homenaje a TERMALISMO MARINO, el emblemático edificio que dice adiós a Benicàssim

Mar , 20
Homenaje a TERMALISMO MARINO, el emblemático edificio que dice adiós a Benicàssim

En este artículo-homenaje repasamos la historia de este emblemático y pionero edificio, que en su momento impulsó la sanidad y la economía de la ciudad, y que hoy se despide de la Costa del Azahar.

Los comienzos

1967. Tras cuatro años de trabajos, abre sus puertas este centro de Termalismo Helio-Marino, un impresionante complejo para la época que corona la ciudad de Benicàssim, compuesto por 2 edificios de planta baja, y siete plantas de altura. Punteros tratamientos con aguas termales que ya se llevaban a cabo en Francia llegan a nuestro país, de la mano del traumatólogo Joaquín Farnós Gauchía junto a sus socios galos.

El Termalismo fue el primer centro de rehabilitación funcional en España, y la utilización terapéutica de los elementos marinos era también por primera vez introducida en el país. La Talasoterapia es un método terapéutico que se basa en la utilización del medio marino (agua de mar, algas, barro y otras sustancias extraídas del mar) y del clima marino como agente terapéutico. En el centro se realizaban tratamientos que utilizaban estos recursos, junto con la Helioterapia, que es la utilización del sol con fines terapéuticos.

Años 70 y 80: la época dorada

Durante sus primeros años de vida, El Termalismo se convertiría en un éxito internacional, atrayendo pacientes de países europeos como Suecia y Dinamarca, que según algunos trabajadores del centro, llegaban a ocupar casi una planta del centro. El centro era una referencia en Europa del turismo de salud.

Por este complejo de 11.000 metros cuadrados han pasado miles de pacientes, y llegaron a trabajar unas 400 personas, siendo un gran aliciente para el desarrollo económico del municipio. Muchas, comenzaron su carrera profesional en el centro, especialmente decenas de mujeres que por primera vez tenían la oportunidad de acceder al mercado laboral.

Durante los años 70 y 80, el Termalismo vivió sus años de oro, y máxima popularidad. Ilustres personajes del momento pasaron por los tratamientos de este centro, entre ellos el poeta y periodista Vicent Andrés Estellés, el presidente del Banco Central Ignacio Villalonga, la actriz Geraldine Chaplin, o el exseleccionador español Javier Clemente.

Sin embargo, las deudas hicieron que durante los últimos años su funcionamiento se viera resentido, hasta su cierre en 1992. Afortunadamente, muchas de las personas que trabajaban encontraron trabajo en diferentes hospitales públicos.

A pleno rendimiento durante 25 años, abandonado durante 27.

Desde su cierre, el esqueleto del edificio abandonado ha ido sufriendo el paso del tiempo, así como el maltrato de visitas y asaltos de intrusos. 27 años después y tras estudios en la estructura del edificio, el gran deterioro hace su restauración imposible, por lo que debido a cuestiones de seguridad se decide derribar el complejo. Grupo ARYS es la encargada de comenzar los trabajos de demolición.

Así llega el final de este emblemático edificio de Benicassim, que desde lo alto disfrutaba de las mejores vistas de la ciudad, y a la vez podía ser observado desde cualquier punto del paseo marítimo. Decimos adiós al Termalismo, pero aunque el edificio desaparece, queda su recuerdo y la importante incidencia que tuvo tanto en el campo de la sanidad como en su aportación a la transformación económica al turismo de Benicassim en los años 70.